El régimen del 78 se sostenía en dos ejes fundamentales: izquierda/derecha y centro/periferia. El reparto de posiciones que ambas fronteras definían permitía integración social e identidad nacional. Con la crisis política, social y económica que rompe los acuerdos del 78 y muestra al tiempo sus límites, y con el consiguiente ciclo de luchas y protestas que arranca en el 15-M, las mareas, Podemos y las confluencias, hizo aguas el primer eje (poniendo en jaque el bipartisimo: el PP gobernaba con el sacrificio, y no la alternancia, del PSOE) mientras la reacción se trasladaba al segundo (en el intento de mantener la cohesión nacional bajo la confrontación centro-periferia, toda vez que los escaños periféricos dejaban de contar para la gobernabilidad del Estado). Si dijimos que era un error resucitar el primer eje, recuperando viejas identidades que suponían un paso atrás en la crisis del régimen, hoy hay que precaverse de hacer lo propio con el eje centro-periferia: no se trata de volver a la cuestión nacional sin más, tampoco de zanjar la cuestión, por legitimo y necesario que sea, en el solo derecho a decidir, sino de desbordar el marco centro-perifiera como antes se desbordó el eje izquierda-derecha. Y esto solo puede hacerse mediante un salto adelante en la redefinición del Estado, la democracia y la plurinacionalidad. Si la España del Estado de derecho (ese que tiene, por decirlo suavemente, serios problemas con la división de poderes, hace cumplir la ley pero no la acata, y cede la soberanía nacional a lógicas externa mientras la exige dentro de sus fronteras), si esa España es la que se define únicamente mediante su oposición a la cuestión catalana, la salida al conflicto solo puede ser regresiva. Desbordar ese marco es tan urgente como necesario: reforma constitucional, moción de censura y fin de la fusión y confusión entre el PP y el Estado, de la indistinción entre una oligarquización nacional y un Estado patrimonializado y sin proyecto integrador alguno. O desborde democrático del régimen del 78 o involución y salida regresiva.
Hoy publico en Ctxt.es un artículo sobre el 1 de Octubre, la crisis del régimen del 78 y la posibilidad aún abierta del cambio en político España, pero del riesgo también evidente de involución democrática:
http://ctxt.es/es/20170927/Firmas/15275/catalunya-espana-regimen-politica-izquierda-derecha.htm
http://ctxt.es/es/20170927/Firmas/15275/catalunya-espana-regimen-politica-izquierda-derecha.htm
ctxt.es | Contexto y Acción
El 1 de octubre y la crisis del régimen del 78
Lo que está en juego hoy es volver a resucitar el eje izquierda-derecha y el de centro-periferia, en lugar de desbordarlos mediante una salida democrática a la crisis del régimen del 78
“Igual sigue habiendo mimbres para un sujeto político, para un nosotros con capacidad de nombrarse y alumbrar lo que viene, pero no creo que admita ya más soluciones en falso, y la catalana no ha sido, desde luego, la única. Tras el aparente fracaso del procés, todo indica que vamos hacia una nueva huída hacia atrás de la Unidad Negativa Española y de su juego de espejos (DUI más breve que un suspiro, 155 hasta nuevo aviso, judicialización de la política y cierre aparente, en nombre de una estabilidad y unidad asfixiantes, de toda posibilidad de cambio político). Queda por saber si es posible todavía una construcción positiva de ese nosotros. Si cabe un proyecto de país que permita una democratización del Estado, del modelo productivo, de lo público y lo común --también de la soberanía compartida o plurinacionalidad-- a la altura de las aspiraciones que se despertaron de forma meridiana a partir de 2011… y cuyos efectos políticos han generado estos lodos de hoy”.
https://twitter.com/lago_jorge/status/925434921639956480
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Jorge Lago
Escribo en @ctxt_es sobre la situación que queda después del fallido procés y qué implica para el ciclo de cambio https://t.co/QirHV8hvrx