Hoy publico en ctxt un artículo sobre las diferencias políticas en Vistalegre. Sobre el valor de confrontar hipótesis y apuestas distintas. Sin cizaña y fango, a pesar de todo.
http://ctxt.es/es/20170208/Firmas/11047/Vistalegre-Podemos-debate-politica-Jorge-Lago.htm
http://ctxt.es/es/20170208/Firmas/11047/Vistalegre-Podemos-debate-politica-Jorge-Lago.htm
ctxt.es | Contexto y Acción
Vistalegre o el valor de las hipótesis
Las diferencias tácticas y políticas son legítimas y deben ser debatidas con honestidad. Si algo no deberíamos permitirnos nunca es reducir esas diferentes hipótesis a disputas de poder
Forwarded from Recuperar la ilusión
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"Hay que ensanchar y sumar a toda esa gente que aún falta para poder construir un Podemos ganador" @ierrejon
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Forwarded from Jorge Moruno
Me pregunto, ¿qué pasaría si miles de personas ponemos el mismo tuit sobre Carrero Blanco por el cual han condenado a Cassandra? ¿Van a condenar a todos, o se va a reflejar lo ridículo que es todo? Poder mofarse de Carrero Blanco es un síntoma democrático, forma parte del acervo cultural y popular de este país. Que me lleven a mí también junto a #Cassandra. «hasta el infinito y más allá»
Después de unas semanas de transición, dejo hoy de dirigir el Instituto 25M y el conjunto amplio de actividades que desde el Instituto hemos puesto en marcha: La Circular, La Morada, la Universidad de Verano de Podemos, las escuelas, talleres y espacios web de formación…
Han sido más de dos años de una intensa, a veces frenética, actividad colectiva de la que toca hoy hacer valoración y, sobre todo, reconocimiento: a todos y todas aquellas que han hecho posible el Instituto. Empezando por el primerísimo equipo, con Clara Ajenjo a la cabeza, que pensó sin descanso cómo construir una Fundación de un partido político que no fuera, precisamente, una fundación de un partido: generando un espacio de pensamiento político o estratégico de primer orden y, a la vez, de participación y formación popular; un lugar que, al tiempo que pensaba las líneas posibles de intervención política, se configuraba desde y para la militancia: ahí nacieron La Circular y la primera Universidad de Verano. Un espacio necesariamente abierto, también, a esa mayoría social que podía no sentirse formando parte de Podemos, pero sin la cual no había posibilidad alguna de victoria. Sedes, como La Morada, abiertas a la ciudadanía, abierta a los y las vecinas, a creadores, asociaciones, colectivos, activistas y pensadores… abierta, en definitiva, a esa heterogeneidad del tejido social que permite construir y articular una mayoría popular nueva. Es en este punto del todo necesario agradecer y reconocer el inmenso y valiosísimo trabajo que desde los y las compañeras de Arganzuela (Rocío y “el Senador” como infatigables animadores entre otros muchos amigos y compañeros) se ha hecho en y para La Morada. No habría Morada sin la entrega de Gito y Emma, también de Cat y Celia, de estos últimos meses con Arturo y, sobre todo, sin la inmensa generosidad y dedicación de Elena. Gracias por tanto, jefa.
El Instituto 25m fue, además, el resultado de toda una reflexión política y cultural que se dio, y se sigue dando, entre los y las compañeras de Podemos Cultura: Germán Cano, Eduardo Maura, Pepe Ema, Jazmín Beirak, María Serrano, Tana Simó, Pablo Iglesias Simón, Gari Gamarra, Nuria Mayoral, Vanesa Viloria, Diana Lafuente, José Sánchez, Mariano Muniesa, Gonzalo Velasco, Zara Sierra, Nacho y Manu… y más compañeros y compañeras que entendieron desde el principio que no había cambio político sin cambio cultural. Que la imbricación entre cultura y política era (y es) el espacio privilegiado de reflexión y acción militantes. De esta reflexión sobre la imbricación hegemónica entre cultura y política surge La Circular, una revista de partido que no quiso ser nunca la revista de un partido, que salió de los marcos discursivos y estéticos de la izquierda y los entornos militantes para intentar llevar la reflexión y la comunicación políticas mucho más allá de las identidades, las temáticas y las pulsiones adoctrinadoras ya conocidas. Una revista que entendió que no había mayoría popular nueva sin la construcción de nuevos relatos y nuevas identidades que desbordaran los marcos interpretativos de las izquierdas, un espacio que pudiera pensar, actuar y conectar con las transformaciones culturales y políticas que desde el 15M mostraron la radical posibilidad de una profunda transformación social en España. La Circular fue el resultado de un trabajo colectivo creo que inédito, y que toca reconocer aquí: desde la sala de máquinas estuvieron Chano, Sarah, Alex, Jesús, Joan, Eric, con Clara al principio y, después, Asier y Marina. De nuevo, gracias a todos y todas.
Han sido más de dos años de una intensa, a veces frenética, actividad colectiva de la que toca hoy hacer valoración y, sobre todo, reconocimiento: a todos y todas aquellas que han hecho posible el Instituto. Empezando por el primerísimo equipo, con Clara Ajenjo a la cabeza, que pensó sin descanso cómo construir una Fundación de un partido político que no fuera, precisamente, una fundación de un partido: generando un espacio de pensamiento político o estratégico de primer orden y, a la vez, de participación y formación popular; un lugar que, al tiempo que pensaba las líneas posibles de intervención política, se configuraba desde y para la militancia: ahí nacieron La Circular y la primera Universidad de Verano. Un espacio necesariamente abierto, también, a esa mayoría social que podía no sentirse formando parte de Podemos, pero sin la cual no había posibilidad alguna de victoria. Sedes, como La Morada, abiertas a la ciudadanía, abierta a los y las vecinas, a creadores, asociaciones, colectivos, activistas y pensadores… abierta, en definitiva, a esa heterogeneidad del tejido social que permite construir y articular una mayoría popular nueva. Es en este punto del todo necesario agradecer y reconocer el inmenso y valiosísimo trabajo que desde los y las compañeras de Arganzuela (Rocío y “el Senador” como infatigables animadores entre otros muchos amigos y compañeros) se ha hecho en y para La Morada. No habría Morada sin la entrega de Gito y Emma, también de Cat y Celia, de estos últimos meses con Arturo y, sobre todo, sin la inmensa generosidad y dedicación de Elena. Gracias por tanto, jefa.
El Instituto 25m fue, además, el resultado de toda una reflexión política y cultural que se dio, y se sigue dando, entre los y las compañeras de Podemos Cultura: Germán Cano, Eduardo Maura, Pepe Ema, Jazmín Beirak, María Serrano, Tana Simó, Pablo Iglesias Simón, Gari Gamarra, Nuria Mayoral, Vanesa Viloria, Diana Lafuente, José Sánchez, Mariano Muniesa, Gonzalo Velasco, Zara Sierra, Nacho y Manu… y más compañeros y compañeras que entendieron desde el principio que no había cambio político sin cambio cultural. Que la imbricación entre cultura y política era (y es) el espacio privilegiado de reflexión y acción militantes. De esta reflexión sobre la imbricación hegemónica entre cultura y política surge La Circular, una revista de partido que no quiso ser nunca la revista de un partido, que salió de los marcos discursivos y estéticos de la izquierda y los entornos militantes para intentar llevar la reflexión y la comunicación políticas mucho más allá de las identidades, las temáticas y las pulsiones adoctrinadoras ya conocidas. Una revista que entendió que no había mayoría popular nueva sin la construcción de nuevos relatos y nuevas identidades que desbordaran los marcos interpretativos de las izquierdas, un espacio que pudiera pensar, actuar y conectar con las transformaciones culturales y políticas que desde el 15M mostraron la radical posibilidad de una profunda transformación social en España. La Circular fue el resultado de un trabajo colectivo creo que inédito, y que toca reconocer aquí: desde la sala de máquinas estuvieron Chano, Sarah, Alex, Jesús, Joan, Eric, con Clara al principio y, después, Asier y Marina. De nuevo, gracias a todos y todas.
La primera Universidad de Verano se terminó con el comentario de una mujer que, emocionada, nos dio las gracias por haberle quitado la vergüenza y el dolor que sentía por no haber accedido nunca a la universidad, por haberle devuelto el orgullo y la dignidad de pisar por fin una Universidad con la mirada alta y la dignidad de una militante que se sienta en aulas repletas de gente de procedencias, edades y motivaciones distintas pero unidas por la discusión y el estudio necesarios para la transformación política y social. Más de 1000 alumnos y 100 ponentes el primer año, el doble al año siguiente: universidades populares que intentaron demostrar que se puede conjugar el máximo de exigencia intelectual con la participación colectiva y popular. Podemos es el fruto de un trabajo intelectual y teórico que debe ser actualizado constantemente por el conjunto de la organización, y así concebimos las universidades y escuelas de formación: si en la clausura de la primera universidad se avanzó por primera vez la necesidad de reactualizar la hipótesis Podemos, pasando de la máquina de guerra electoral a la creación de movimiento popular; en la segunda universidad se discutió abierta y honestamente de dos hipótesis políticas distintas que acabarían tomando forma y rostro en Vistalegre II. No hubiese habido Universidad, de nuevo, sin un trabajo colectivo inmenso e invisible, empezando por el de esos “técnicos” imprescindibles (los compañeros de audiovisuales y redes, el impecable diseño de Sarah, Alex, Montse y Ali, la producción de Paolo, Alba, Iru y de Nieves, la seguridad de Manzana o el trabajo de prensa de Jesús, Juan, Luis, Mariajo y Cañero). Nos quedamos siempre cortos al agradecer y reconocer el trabajo del cuerpo de voluntarios y voluntarias, con Juan a la cabeza, tan decisivos siempre como ejemplares.
Por último, mención especial a esa gente que entendió y construyó el proyecto del Instituto como un espacio de militancia y vida, que dieron lo mejor de ellos y ellas, dedicándole más tiempo, creatividad, generosidad y energía del que nunca hubiese cabido esperar: Nico y Carmen, Estruga y, por encima de todo, Asier y Marina: hemos construido mucho juntos, y se queda corto todo lo que aquí pueda decir. Va por vosotros.
Por supuesto y antes de concluir, suerte, valor y ánimo para el nuevo equipo del Instituto en esta nueva etapa.
Por último, mención especial a esa gente que entendió y construyó el proyecto del Instituto como un espacio de militancia y vida, que dieron lo mejor de ellos y ellas, dedicándole más tiempo, creatividad, generosidad y energía del que nunca hubiese cabido esperar: Nico y Carmen, Estruga y, por encima de todo, Asier y Marina: hemos construido mucho juntos, y se queda corto todo lo que aquí pueda decir. Va por vosotros.
Por supuesto y antes de concluir, suerte, valor y ánimo para el nuevo equipo del Instituto en esta nueva etapa.
Forwarded from Emilio Delgado
Así como dato a tener en cuenta:
Con la detención hoy de Ignacio González, todos los Secretarios generales del PP desde 1996 hasta 2016,es decir los últimos 20 años, han sido condenados, están en la cárcel o detenidos.
Ricardo Romero de Tejada 1996 a 2004: Un año de cárcel por las tarjetas Black.
Francisco Granados 2004 a 2011: En prisión preventiva por presuntamente aceptar sobornos.
Ignacio González 2011 a 2016: Detenido por la UCO de la Guardia Civil por presuntamente haber vaciado el Canal de Isabel II.
El partido está bajo sospecha de haberse financiado irregularmente y haber pagado con ese dinero las campañas electorales.
Madrid no se merece esto, las cosas no tienen que ser así siempre.
Vamos a cambiarlo, en 2015 empezamos el viaje y en 2019 lo completaremos.
Con la detención hoy de Ignacio González, todos los Secretarios generales del PP desde 1996 hasta 2016,es decir los últimos 20 años, han sido condenados, están en la cárcel o detenidos.
Ricardo Romero de Tejada 1996 a 2004: Un año de cárcel por las tarjetas Black.
Francisco Granados 2004 a 2011: En prisión preventiva por presuntamente aceptar sobornos.
Ignacio González 2011 a 2016: Detenido por la UCO de la Guardia Civil por presuntamente haber vaciado el Canal de Isabel II.
El partido está bajo sospecha de haberse financiado irregularmente y haber pagado con ese dinero las campañas electorales.
Madrid no se merece esto, las cosas no tienen que ser así siempre.
Vamos a cambiarlo, en 2015 empezamos el viaje y en 2019 lo completaremos.
A propósito del éxito de la campaña francesa de Melenchon, y de ciertos debates que se han dado en España acerca de las razones de este éxito, me he acordado de estas líneas de Laclau y Mouffe que, creo, vienen bastante a cuento:
“Si las exigencias de un grupo subordinado solo se presentan como demandas puramente negativas y subversivas de cierto orden, sin ligarlas a un proyecto viable de reconstrucción de áreas sociales concretas, carecerá de la capacidad para actuar hegemónicamente desde el principio. Es la diferencia entre lo que podríamos denominar una “estrategia de oposición” y una “estrategia de construcción de un orden nuevo”. En el primer caso, predomina el elemento de la negación de cierto orden social o político, pero ese elemento negado no va acompañado de ningún intento real de crear puntos nodales diferentes, desde los que pueda procederse a una reconstrucción positiva distinta del tejido social, lo que relega a la estrategia a la marginalidad. Es lo que ocurre en el caso de las distintas políticas de enclave, bien ideológicas, bien corporativas. En el caso de la estrategia de construcción de un nuevo orden predomina, en cambio, el elemento de la positividad social, pero esto genera un equilibrio inestable y una tensión constante con la lógica subversiva…”
Página 235 de Hegemonía y estrategia socialista, año 1985.
“Si las exigencias de un grupo subordinado solo se presentan como demandas puramente negativas y subversivas de cierto orden, sin ligarlas a un proyecto viable de reconstrucción de áreas sociales concretas, carecerá de la capacidad para actuar hegemónicamente desde el principio. Es la diferencia entre lo que podríamos denominar una “estrategia de oposición” y una “estrategia de construcción de un orden nuevo”. En el primer caso, predomina el elemento de la negación de cierto orden social o político, pero ese elemento negado no va acompañado de ningún intento real de crear puntos nodales diferentes, desde los que pueda procederse a una reconstrucción positiva distinta del tejido social, lo que relega a la estrategia a la marginalidad. Es lo que ocurre en el caso de las distintas políticas de enclave, bien ideológicas, bien corporativas. En el caso de la estrategia de construcción de un nuevo orden predomina, en cambio, el elemento de la positividad social, pero esto genera un equilibrio inestable y una tensión constante con la lógica subversiva…”
Página 235 de Hegemonía y estrategia socialista, año 1985.
Hoy, 1 de mayo, me pregunto qué trabajo se reivindica. ¿El trabajo como creación de riqueza social? ¿El trabajo que nos dota de recursos para vivir? ¿El trabajo que ocupa la gran parte de nuestro tiempo -incluso cuando no se tiene pero se busca-? ¿El trabajo que nos obliga a hacer día tras día unas tareas repetitivas y generalmente poco o nada creativas, ordenadas casi siempre por otros y para generar un beneficio ajeno ? ¿El trabajo invisible y no remunerado de la reproducción y los cuidados sociales, hecho fundamentalmente por mujeres? ¿El lugar que nos proporciona identidad social, aunque no siempre la que quisiéramos y a cambio de sacrificios casi nunca elegidos?
Creo que hoy sigue más viva que nunca la pregunta ¿qué hacer con el trabajo? Y creo que no es malo recordar que esa pregunta ordenó mejor que ninguna otra las ideologías del siglo XX, pero cuesta, nos cuesta, que ordene las preguntas del siglo XXI.
¿Abolirlo en favor de una sociedad ordenada por la cooperación y el tiempo libre, y donde la necesidad social de la producción, decidida democráticamente, ocupe el menor tiempo posible de nuestras vidas? (Marxismos más o menos libertarios)
¿Convertirlo en pilar de unas sociedades que lo glorifican y convierten en mito regulador de identidades individuales y colectivas? (Marxismo occidental, III Internacional)
¿Ordenar las sociedades en torno a la equivalencia general trabajo=ciudadanía, donde una parte de los ingresos del trabajo asegura, mediante su colectivización, la reproducción social (sanidad, educación, cultura...) a cambio de ordenar la vida entera en torno a la sujeción del tiempo de vida al centro de trabajo (de un hombre blanco, fundamentalmente), y donde progreso individual (carrera profesional) y colectivo (creencia en el progreso) coinciden en un relato mítico de crecimiento y seguridad? (Socialdemocracias varias)
¿Convertir el trabajo en una suerte de plataforma para una auto-realización individual enfrentada siempre a la del resto, donde la libertad es equivalente a la ruptura de cualquier orden colectivo bajo el mandato de 'hazte a ti mismo' sin seguridad u horizontes compartidos? (Neoliberalismos)
No dejo lugar a dudas: me seduce la primera respuesta, pero para que tenga sentido en pleno siglo XXI deberíamos empezar a tomarnos en serio las reflexiones en torno a la reducción del tiempo de trabajo y la renta básica universal: trabajar menos para trabajar todos, pero también para convertir el tiempo fuera del trabajo en gozne firme para la construcción de identidades sociales abiertas pero no inciertas. Que la repetición y la rutina de los trabajos dejen lugar y tiempo a una mayor creatividad social fuera del trabajo. Que lo que somos no esté dictado por lo que necesitamos para vivir sino por lo que deseamos ser. Que las diferencias sociales no estén dictadas por la posibilidad de encontrar o no trabajo, y qué tipo de trabajo. Y, claro, que lo que producimos no esté dictado por relaciones invisibles dictadas por la necesidad del beneficio, sino por la decisión democrática y colectiva acerca de lo que necesitamos colectivamente y del tiempo que estamos dispuestos a sacrificar para obtenerlo.
¡Feliz día del (no) trabajo!
Creo que hoy sigue más viva que nunca la pregunta ¿qué hacer con el trabajo? Y creo que no es malo recordar que esa pregunta ordenó mejor que ninguna otra las ideologías del siglo XX, pero cuesta, nos cuesta, que ordene las preguntas del siglo XXI.
¿Abolirlo en favor de una sociedad ordenada por la cooperación y el tiempo libre, y donde la necesidad social de la producción, decidida democráticamente, ocupe el menor tiempo posible de nuestras vidas? (Marxismos más o menos libertarios)
¿Convertirlo en pilar de unas sociedades que lo glorifican y convierten en mito regulador de identidades individuales y colectivas? (Marxismo occidental, III Internacional)
¿Ordenar las sociedades en torno a la equivalencia general trabajo=ciudadanía, donde una parte de los ingresos del trabajo asegura, mediante su colectivización, la reproducción social (sanidad, educación, cultura...) a cambio de ordenar la vida entera en torno a la sujeción del tiempo de vida al centro de trabajo (de un hombre blanco, fundamentalmente), y donde progreso individual (carrera profesional) y colectivo (creencia en el progreso) coinciden en un relato mítico de crecimiento y seguridad? (Socialdemocracias varias)
¿Convertir el trabajo en una suerte de plataforma para una auto-realización individual enfrentada siempre a la del resto, donde la libertad es equivalente a la ruptura de cualquier orden colectivo bajo el mandato de 'hazte a ti mismo' sin seguridad u horizontes compartidos? (Neoliberalismos)
No dejo lugar a dudas: me seduce la primera respuesta, pero para que tenga sentido en pleno siglo XXI deberíamos empezar a tomarnos en serio las reflexiones en torno a la reducción del tiempo de trabajo y la renta básica universal: trabajar menos para trabajar todos, pero también para convertir el tiempo fuera del trabajo en gozne firme para la construcción de identidades sociales abiertas pero no inciertas. Que la repetición y la rutina de los trabajos dejen lugar y tiempo a una mayor creatividad social fuera del trabajo. Que lo que somos no esté dictado por lo que necesitamos para vivir sino por lo que deseamos ser. Que las diferencias sociales no estén dictadas por la posibilidad de encontrar o no trabajo, y qué tipo de trabajo. Y, claro, que lo que producimos no esté dictado por relaciones invisibles dictadas por la necesidad del beneficio, sino por la decisión democrática y colectiva acerca de lo que necesitamos colectivamente y del tiempo que estamos dispuestos a sacrificar para obtenerlo.
¡Feliz día del (no) trabajo!
Forwarded from Pablo Padilla
Cada euro que el PP ha robado para financiar sus campañas electorales, cada euro que se llevan los de la Gürtel, la Púnica y Lezo, cada euro que dejamos de ingresar porque las grandes fortunas no pagan impuestos....
... es una escuela que se cierra, un hospital al que se le caen los techos o un juzgado saturado que no avanza.
Las consecuencias para la mayoría es evidente: peores servicios públicos, profesionales que no pueden hacer su trabajo, deterioro de la calidad de vida, aumento de la desigualdad... ese es el resumen de las políticas de Cifuentes.
http://www.elmundo.es/madrid/2017/05/04/590a575446163f1d728b45ad.html
... es una escuela que se cierra, un hospital al que se le caen los techos o un juzgado saturado que no avanza.
Las consecuencias para la mayoría es evidente: peores servicios públicos, profesionales que no pueden hacer su trabajo, deterioro de la calidad de vida, aumento de la desigualdad... ese es el resumen de las políticas de Cifuentes.
http://www.elmundo.es/madrid/2017/05/04/590a575446163f1d728b45ad.html
ELMUNDO
Dimite el jefe de la UCI pediátrica del Marañón por falta de camas para los niños tras las intervenciones
El jefe de la UCI pediátrica del Hospital Infantil Gregorio Marañón, Ángel Carrillo, presentó la semana pasada su dimisión por falta de medios y por no poder atender a los paciente
Hacía tiempo que no escuchaba tanta sensatez, tantos argumentos firmes y tanta verdad política en el parlamento. Merece la pena escuchar a Pablo Bustinduy desmontar la cortina de humo y la constante utilización partidaria que hace de Venezuela el Partido Popular:
Aquí una entrevista que me hiceron hace unas semanas sobre las elecciones francesas y las estrategias de campaña desplegadas. Abordo, sin duda muy rápido, temas que considero centrales hoy: cómo construyen la imagen de un orden nuevo las distintas fuerzas políticas en un contexto de crisis de la V República, cómo gira Mélenchon de un discurso más izquierdista y destituyente a uno de articulación popular y de construcción de orden nuevo, qué imaginarios se han puesto en circulación en la campaña, etc. La entrevista está hecha antes de conocer los resultados de la segunda vuelta, pero creo que sigue teniendo actualidad:
http://lvsl.fr/du-front-de-gauche-a-la-france-insoumise-quelles-influences-de-podemos-entretien-avec-jorge-lago
http://lvsl.fr/du-front-de-gauche-a-la-france-insoumise-quelles-influences-de-podemos-entretien-avec-jorge-lago
Le Vent Se Lève
Du Front de gauche à la France insoumise: quelles influences de Podemos? - Entretien avec Jorge Lago
À travers cet entretien, Jorge Lago insiste sur la nécessité pour les mouvements de gauche de construire de nouvelles identités politiques
Escribe hoy Alberto Tena sobre el miedo, sobre su centralidad en las disputas políticas como reflejo de un afecto que atraviesa el sentir de amplias capas de población de las sociedades occidentales. Sobre, en el fondo, la necesidad de que las apuestas políticas emancipadoras no solo no desentiendan de él, sino que acepten disputar las formas de enfrentarlo, para organizarlo y contenerlo colectivamente. La condena de toda emocionalidad como un irracionalismo que debemos apartar de una política fría y objetiva, racional en última instancia, solo consigue que afectos inseparables de todo orden social sean disputados y abordados por otros, siempre por otros. El ejemplo de las derivas xenófobas a ambos lados del atlántico es del todo sintomático: se basan en una respuesta a un miedo que no debe ser condenado por irracional, sino contestado y abordado. El miedo es un afecto presente en todo orden social, aunque hoy desbordado, es decir, no contenido u organizado colectivamente: miedo a un futuro incierto, a la pérdida de lo que se es o de lo que se tiene, a la no realización de los deseos, anhelos y sueños, a quedarse solo o descolgado de los otros y de la historia… Como bien señala Alberto, los modelos de aseguración colectiva frente al futuro, construidos después de la II Guerra Mundial (seguridad social), que contenían el miedo mediante su socialización, están hoy en una profunda y seguramente irreversible crisis, y es del todo necesario pensar nuevas formas de aseguración colectiva, de organización social del miedo. Es aquí donde la propuesta de la renta básica deja de ser una simple medida técnica de redistribución de los ingresos, y pasa a adquirir una significación social y comunitaria mucho mayor.
En términos políticos el miedo es -y siempre ha sido- clave. No entenderíamos los resultados del 20D y 26J, por ejemplo, sin atender a la centralidad que tuvo en ambas campañas (¿daba más miedo que gobernara Podemos a que siguiera gobernando Rajoy?), no entenderíamos, en suma, el ciclo político que se abre después del 15m sin atender a la disputa por la representación de nuevas certezas, de un orden nuevo. Una representación que, al tiempo que señalaba la crisis de un régimen en descomposición, no corriera el riesgo de alimentar la incertidumbre -el miedo- estructural que ya atravesaba, y definía, a amplios conjuntos de la población española. Proporcionar nuevas certezas allí donde habían quebrado las que construyeron el orden social y el sentido común salido de la Transición sigue siendo, creo, el reto.
http://ctxt.es/es/20170524/Firmas/12868/CTXT-seguridad-miedo-Trump-Le-Pen-Tena.htm#.WSaQovFcsHZ.twitter
En términos políticos el miedo es -y siempre ha sido- clave. No entenderíamos los resultados del 20D y 26J, por ejemplo, sin atender a la centralidad que tuvo en ambas campañas (¿daba más miedo que gobernara Podemos a que siguiera gobernando Rajoy?), no entenderíamos, en suma, el ciclo político que se abre después del 15m sin atender a la disputa por la representación de nuevas certezas, de un orden nuevo. Una representación que, al tiempo que señalaba la crisis de un régimen en descomposición, no corriera el riesgo de alimentar la incertidumbre -el miedo- estructural que ya atravesaba, y definía, a amplios conjuntos de la población española. Proporcionar nuevas certezas allí donde habían quebrado las que construyeron el orden social y el sentido común salido de la Transición sigue siendo, creo, el reto.
http://ctxt.es/es/20170524/Firmas/12868/CTXT-seguridad-miedo-Trump-Le-Pen-Tena.htm#.WSaQovFcsHZ.twitter
ctxt.es | Contexto y Acción
¿Qué hacemos con el miedo?
El temor, la inseguridad, la percepción del riesgo son características de las sociedades humanas que no podemos simplemente relegar al núcleo de construcción del fascismo, e incluso rechazar como emociones oscuras
Forwarded from Emilio Delgado
Tengo muchísimo cariño y muchísimo respeto por los compañeros que firman este artículo, a mi modo de ver de obligada lectura.
Jorge Moruno y Rodrigo Amírola tienen la virtud de remover y ordenar los acontecimientos, de proponer caminos y de hacernos pensar.
Eso es lo que hacen los revolucionarios, eso es lo que protege los proyectos hermosos de la decadencia y les permite avanzar.
Dedíquenle unos minutos. Seguro que después le dedican más aún.
http://m.eldiario.es/tribunaabierta/resignacion-alternativa-2017_6_654844529.html
Jorge Moruno y Rodrigo Amírola tienen la virtud de remover y ordenar los acontecimientos, de proponer caminos y de hacernos pensar.
Eso es lo que hacen los revolucionarios, eso es lo que protege los proyectos hermosos de la decadencia y les permite avanzar.
Dedíquenle unos minutos. Seguro que después le dedican más aún.
http://m.eldiario.es/tribunaabierta/resignacion-alternativa-2017_6_654844529.html
eldiario.es
2017: ¿De la resignación a la alternativa?
Siempre se solía decir que Podemos no podía parecerse al PSOE, pero ¿qué sucede ahora cuando es el PSOE quien acepta tener que parecerse a Podemos, en medio de una discusión sobre la crisis de la socialdemocracia y su papel a escala continental?
Leyendo el prólogo que Hanna Arendt escribió para la biografía de Rosa Luxemburg escrita por J.P. Nettl (y que recoge Página Indómita para la edición de La Revolución Rusa de Rosa Luxemburg), me encuentro con esta cita que creo oportuno reproducir:
"Soy y siempre seré enemigo mortal de la
sociedad existente" [sentenció August Bebel, fundador de la socialdemocracia alemana, y añade Arendt:] Rosa Luxemburg necesitó casi una década (hasta su regreso de la primera revolución rusa) para descubrir que tras ese desafío se ocultaban la ausencia de compromiso con el mundo y la preocupación exclusiva por el crecimiento de la organización del partido. A partir de esta experiencia, Rosa desarrolló después de 1910 su programa de 'fricción' constante con la sociedad, sin la cual, tal como ella comprendió entonces, la fuente misma del espíritu revolucionario estaba destinada a secarse. La autora no tenía intenciones de pasar su vida dentro de una secta, por muy grande que está fuese..."
"Soy y siempre seré enemigo mortal de la
sociedad existente" [sentenció August Bebel, fundador de la socialdemocracia alemana, y añade Arendt:] Rosa Luxemburg necesitó casi una década (hasta su regreso de la primera revolución rusa) para descubrir que tras ese desafío se ocultaban la ausencia de compromiso con el mundo y la preocupación exclusiva por el crecimiento de la organización del partido. A partir de esta experiencia, Rosa desarrolló después de 1910 su programa de 'fricción' constante con la sociedad, sin la cual, tal como ella comprendió entonces, la fuente misma del espíritu revolucionario estaba destinada a secarse. La autora no tenía intenciones de pasar su vida dentro de una secta, por muy grande que está fuese..."
Forwarded from Eduardo Maura
La semana pasada vivimos momentos espeluznantes a propósito del homenaje a Miguel Ángel Blanco en Madrid. Por ese motivo, me animé a escribir a fondo sobre la cuestión de las víctimas de ETA y la memoria democrática, en dos partes. En la primera volvía a 1997 y, a través de la metáfora del péndulo, hacía un análisis histórico de lo que nos pasó y sus consecuencias.
En esta segunda y última parte intento pensar los problemas que ha generado el vigésimo aniversario. También planteo algunos problemas específicos de las izquierdas españolas a la hora de abordar la memoria de las víctimas de ETA, los cuales podríamos condensar en la metáfora del equilibrismo.
Ambos textos están pensados para ser leídos conjuntamente, así que os dejo los enlaces correspondientes. Espero que aporten algo a un debate que seguimos teniendo que afrontar y para el que hacen falta otros paradigmas:
La segunda: http://www.huffingtonpost.es/eduardo-maura/la-falacia-de-rivera-y-la-logica-del-pendulo-recordando-a-migue_a_23030269/
Y la primera: http://www.huffingtonpost.es/eduardo-maura/la-falacia-de-albert-rivera-y-la-logica-del-pendulo-en-recuerdo_a_23030181/
En esta segunda y última parte intento pensar los problemas que ha generado el vigésimo aniversario. También planteo algunos problemas específicos de las izquierdas españolas a la hora de abordar la memoria de las víctimas de ETA, los cuales podríamos condensar en la metáfora del equilibrismo.
Ambos textos están pensados para ser leídos conjuntamente, así que os dejo los enlaces correspondientes. Espero que aporten algo a un debate que seguimos teniendo que afrontar y para el que hacen falta otros paradigmas:
La segunda: http://www.huffingtonpost.es/eduardo-maura/la-falacia-de-rivera-y-la-logica-del-pendulo-recordando-a-migue_a_23030269/
Y la primera: http://www.huffingtonpost.es/eduardo-maura/la-falacia-de-albert-rivera-y-la-logica-del-pendulo-en-recuerdo_a_23030181/
El Huffington Post
La falacia de Rivera y la lógica del péndulo: recordando a Miguel Ángel Blanco (II)
En la primera parte de este artículo he intentado explicar por qué la lógica del péndulo, encarnada en la frase de Albert Rivera
Muy interesante y oportuna reflexión de Emilio Delgado sobre la muerte de Blesa:
Ignoro si Blesa actuó movido por los remordimientos que le producía una hipotética consciencia súbita de todo el mal que había causado, o sencillamente por el pavor a enfrentarse a las consecuencias inminentes de su conducta. A menudo, la perspectiva del castigo ayuda a la revisión crítica de nuestros actos.
Sea como fuere, con su muerte el caso Gürtel se va transformando en el epílogo del Aznarato, ese momento a principios de los noventa en que la derecha española se reinventa y fija su hoja de ruta para gobernar España tras su pasado criminal, lamentablemente para transitar hacia un presente en el que de nuevo vuelve a mostrar un absoluto desprecio por la ley. (¿Veremos algún día en España un proyecto de derechas que asuma el cumplimiento de las leyes como mínimo democrático exigible para participar de la vida política?).
Eso que denominamos "La casta" y que, conviene recordarlo, incuye a la derecha pero va más allá de ella, ha intentado salir del pasado y ponerse en plan moderno varias veces (Olimpiadas, Expos, AVE y Marca España mediante). Pero les sale mal.
La estampa repetida de jueces, empresarios y políticos haciendo negocios en fincas, cacerías y palcos de fútbol, las bodas y bautizos en los que se cocinan las infraestructuras de éste país, les devuelve una y otra vez a la estampa de la escopeta nacional. Ese espacio en el que lo público y lo privado se mezclan sin pudor y sin complejos para beneficio de unos pocos.
Algo de esto tiene también el suicidio de ese banquero que por ser amigo de Aznar acabó mandando en la principal caja de ahorros de los madrileños. Su vida termina en una de esas fincas alejadas del común, donde se hacían a menudo los negocios que acababan perjudicando a los que nunca entraban a esas fincas.
Los hallazgos y conversaciones grabadas a muchos de los protagonistas de esta novela negra en la que han convertido la vida política española, proporcionan evidencias de hasta que punto España es antes un negocio que un país. Un negocio en el que una estructura carcomida por intereses espúreos ha sustituido a un verdadero Estado, con mayúsculas.
Veremos hasta que punto con la desparición de algunos de estos protagonistas del saqueo nacional, la tentación de volcar en ellos la responsabilidad de todo lo ocurrido no acaba por garantizar su repetición a medio plazo.
Sería, si esto ocurre, la segunda vez que bajo la promesa de reinventarse algunos encuentran la forma de repetirse.
No lo permitamos.
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Ignoro si Blesa actuó movido por los remordimientos que le producía una hipotética consciencia súbita de todo el mal que había causado, o sencillamente por el pavor a enfrentarse a las consecuencias inminentes de su conducta. A menudo, la perspectiva del castigo ayuda a la revisión crítica de nuestros actos.
Sea como fuere, con su muerte el caso Gürtel se va transformando en el epílogo del Aznarato, ese momento a principios de los noventa en que la derecha española se reinventa y fija su hoja de ruta para gobernar España tras su pasado criminal, lamentablemente para transitar hacia un presente en el que de nuevo vuelve a mostrar un absoluto desprecio por la ley. (¿Veremos algún día en España un proyecto de derechas que asuma el cumplimiento de las leyes como mínimo democrático exigible para participar de la vida política?).
Eso que denominamos "La casta" y que, conviene recordarlo, incuye a la derecha pero va más allá de ella, ha intentado salir del pasado y ponerse en plan moderno varias veces (Olimpiadas, Expos, AVE y Marca España mediante). Pero les sale mal.
La estampa repetida de jueces, empresarios y políticos haciendo negocios en fincas, cacerías y palcos de fútbol, las bodas y bautizos en los que se cocinan las infraestructuras de éste país, les devuelve una y otra vez a la estampa de la escopeta nacional. Ese espacio en el que lo público y lo privado se mezclan sin pudor y sin complejos para beneficio de unos pocos.
Algo de esto tiene también el suicidio de ese banquero que por ser amigo de Aznar acabó mandando en la principal caja de ahorros de los madrileños. Su vida termina en una de esas fincas alejadas del común, donde se hacían a menudo los negocios que acababan perjudicando a los que nunca entraban a esas fincas.
Los hallazgos y conversaciones grabadas a muchos de los protagonistas de esta novela negra en la que han convertido la vida política española, proporcionan evidencias de hasta que punto España es antes un negocio que un país. Un negocio en el que una estructura carcomida por intereses espúreos ha sustituido a un verdadero Estado, con mayúsculas.
Veremos hasta que punto con la desparición de algunos de estos protagonistas del saqueo nacional, la tentación de volcar en ellos la responsabilidad de todo lo ocurrido no acaba por garantizar su repetición a medio plazo.
Sería, si esto ocurre, la segunda vez que bajo la promesa de reinventarse algunos encuentran la forma de repetirse.
No lo permitamos.
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Emilio Delgado
Ignoro si Blesa actuó movido por los remordimientos que le hubiera podido producir una hipotética consciencia súbita de todo el mal que había causado, o sencillamente por el pavor a enfrentarse a...