Es preciso pasar por muchas tribulacionespara entrar en el reino de Dios.(Hechos de los Apóstoles 14, 21)
LecciónEsto dice, el Señor: Volved a mí de todo corazón, con ayuno, con llantos, con lamentos.» Desgarrad vuestro corazón y no vuestros vestidos, volved a Yahveh vuestro Dios, porque él es clemente y compasivo, tardo a la cólera, rico en amor, y se ablanda ante la desgracia. ¡Quién sabe si volverá y se ablandará, y dejará tras sí una bendición, oblación y libación a Yahveh vuestro Dios! ¡Tocad el cuerno en Sión, promulgad un ayuno, llamad a concejo, congregad al pueblo, convocad la asamblea, reunid a los ancianos, congregad a los pequeños y a los niños de pecho! Deje el recién casado su alcoba y la recién casada su tálamo. Entre el vestíbulo y el altar lloren los sacerdotes, ministros de Yahveh, y digan: «¡Perdona, Yahveh, a tu pueblo, y no entregues tu heredad al oprobio a la irrisión de las naciones! ¿Por qué se ha de decir entre los pueblos: ¿Dónde está su Dios?» Y Yahveh se llenó de celo por su tierra, y tuvo piedad de su pueblo. Respondió Yahveh y dijo a su pueblo: «He aquí que yo os envío grano, mosto y aceite virgen: os hartaréis de ello, y no os entregaré más al oprobio de las naciones.Joel II, 11-19
EvangelioEn aquél tiempo: dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. «No os amontonéis tesoros en la tierra, donde hay polilla y herrumbre que corroen, y ladrones que socavan y roban. Amontonaos más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.Mt. VI, 16-21
Catena Aurea
San LeónMagno, in sermone 4 de Epiphania, 5
No son buenos los ayunos que no provienen del convencimiento de la conciencia, sino del arte de engañar.
San León Magno, in sermone 6 de Quadragesima, 2
Es preciso realizar el ayuno, no privándose solamente de los alimentos, sino procurando evitar el pecado y los vicios. Dado que no nos mortificamos sino para extinguir en nosotros la concupiscencia. Y el resultado de la mortificación debe ser el abandono de las acciones deshonestas y de las voluntades injustas. Esta manera de entender las exigencias de la fe no excusa a los que están enfermos de practicarlas, pues en un cuerpo lánguido puede encontrarse un alma sana.
San Hilario, homiliae in Matthaeum, 5
Por lo demás, la alabanza celestial es eterna y no puede ser robada por el hurto del ladrón, ni mortificada por el orín y la polilla de la envidia. Y por ello prosigue: "Mas atesorad para vosotros tesoros en el cielo, en donde ni lo consume orín ni polilla, y en donde los ladrones no los desentierran ni los roban".
Sea todo a la mayor gloria de Dios.
LecciónEsto dice, el Señor: Volved a mí de todo corazón, con ayuno, con llantos, con lamentos.» Desgarrad vuestro corazón y no vuestros vestidos, volved a Yahveh vuestro Dios, porque él es clemente y compasivo, tardo a la cólera, rico en amor, y se ablanda ante la desgracia. ¡Quién sabe si volverá y se ablandará, y dejará tras sí una bendición, oblación y libación a Yahveh vuestro Dios! ¡Tocad el cuerno en Sión, promulgad un ayuno, llamad a concejo, congregad al pueblo, convocad la asamblea, reunid a los ancianos, congregad a los pequeños y a los niños de pecho! Deje el recién casado su alcoba y la recién casada su tálamo. Entre el vestíbulo y el altar lloren los sacerdotes, ministros de Yahveh, y digan: «¡Perdona, Yahveh, a tu pueblo, y no entregues tu heredad al oprobio a la irrisión de las naciones! ¿Por qué se ha de decir entre los pueblos: ¿Dónde está su Dios?» Y Yahveh se llenó de celo por su tierra, y tuvo piedad de su pueblo. Respondió Yahveh y dijo a su pueblo: «He aquí que yo os envío grano, mosto y aceite virgen: os hartaréis de ello, y no os entregaré más al oprobio de las naciones.Joel II, 11-19
EvangelioEn aquél tiempo: dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. «No os amontonéis tesoros en la tierra, donde hay polilla y herrumbre que corroen, y ladrones que socavan y roban. Amontonaos más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.Mt. VI, 16-21
Catena Aurea
San LeónMagno, in sermone 4 de Epiphania, 5
No son buenos los ayunos que no provienen del convencimiento de la conciencia, sino del arte de engañar.
San León Magno, in sermone 6 de Quadragesima, 2
Es preciso realizar el ayuno, no privándose solamente de los alimentos, sino procurando evitar el pecado y los vicios. Dado que no nos mortificamos sino para extinguir en nosotros la concupiscencia. Y el resultado de la mortificación debe ser el abandono de las acciones deshonestas y de las voluntades injustas. Esta manera de entender las exigencias de la fe no excusa a los que están enfermos de practicarlas, pues en un cuerpo lánguido puede encontrarse un alma sana.
San Hilario, homiliae in Matthaeum, 5
Por lo demás, la alabanza celestial es eterna y no puede ser robada por el hurto del ladrón, ni mortificada por el orín y la polilla de la envidia. Y por ello prosigue: "Mas atesorad para vosotros tesoros en el cielo, en donde ni lo consume orín ni polilla, y en donde los ladrones no los desentierran ni los roban".
Sea todo a la mayor gloria de Dios.
Santo Evangelio del Día 17 de septiembre
https://santoevangeliodia.blogspot.com/2026/09/santo-evangelio-del-dia-17-de-septiembre.html
IMPRESIÓN DE LAS SAGRADAS LLAGASEN SAN FRANCISCO
Fiesta Doble
(ornamentos blancos)
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IMPRESIÓN DE LAS SAGRADAS LLAGASEN SAN FRANCISCO
Fiesta Doble
(ornamentos blancos)
¿Hay entre vosotros alguno que esté triste?Que haga oración.(Santiago 5, 13)
LecciónEn cuanto a mí ¡Dios me libre gloriarme si nos es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo es para mí un crucificado y yo un crucificado para el mundo! Porque nada cuenta ni la circuncisión, ni la incircuncisión, sino la creación nueva. Y para todos los que se sometan a esta regla, paz y misericordia, lo mismo que para el Israel de Dios. En adelante nadie me moleste, pues llevo sobre mi cuerpo las señales de Jesús. Hermanos, que la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén. Gálatas VI, 14-18
Evangelio Habiéndose congregado mucha gente, y viniendo a él de todas las ciudades, dijo en parábola: «Salió un sembrador a sembrar su simiente; y al sembrar, una parte cayó a lo largo del camino, fue pisada, y las aves del cielo se la comieron; otra cayó sobre piedra, y después de brotar, se secó, por no tener humedad; otra cayó en medio de abrojos, y creciendo con ella los abrojos, la ahogaron. Y otra cayó en tierra buena, y creciendo dio fruto centuplicado.» Dicho esto, exclamó: «El que tenga oídos para oír, que oiga.» Le preguntaban sus discípulos qué significaba esta parábola, y él dijo: «A vosotros se os ha dado el conocer los misterios del Reino de Dios; a los demás sólo en parábolas, para que viendo, no vean y, oyendo, no entiendan. «La parábola quiere decir esto: La simiente es la Palabra de Dios. Los de a lo largo del camino, son los que han oído; después viene el diablo y se lleva de su corazón la Palabra, no sea que crean y se salven. Los de sobre piedra son los que, al oír la Palabra, la reciben con alegría; pero éstos no tienen raíz; creen por algún tiempo, pero a la hora de la prueba desisten. Lo que cayó entre los abrojos, son los que han oído, pero a lo largo de su caminar son ahogados por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y no llegan a madurez. Lo que en buena tierra, son los que, después de haber oído, conservan la Palabra con corazón bueno y recto, y dan fruto con perseverancia. Lucas VIII, 4-15
Catena Aurea
Teofilacto
Lo que David había predicho de la persona de Jesucristo "Abriré mi boca en parábolas" ( Sal 77,2), lo cumple aquí el Señor. Por esto se dice: "Y como hubiese concurrido un crecido número de pueblo, y acudiesen solícitos a El de las ciudades, dijo por semejanza". El Señor hablaba por medio de parábolas primeramente para que le oyesen con más atención, porque acostumbraban los hombres a ejercitarse en las cosas oscuras, menospreciando las más claras. En segundo lugar, para que los indignos no comprendiesen lo que se les decía místicamente.
Orígenes
Por esto se dice terminantemente: "Y como hubiese concurrido un crecido número y acudiesen de las ciudades", etc. No son muchos, sino pocos, los que andan por el camino estrecho y los que encuentran el camino que conduce a la vida. Por esto dice San Mateo ( Mt 13), que fuera de la casa enseñaba por medio de parábolas, pero que explicaba estas mismas a sus discípulos, cuando se encontraban dentro.
San Cirilo
Todo camino es árido e inculto en cierto sentido, porque es pisado por todos y ninguna semilla puede desarrollarse en él. Así, en los que tienen su corazón indócil, no pueden penetrar las divinas enseñanzas ni germinar la alabanza de las virtudes. Estos son el camino frecuentado por los espíritus inmundos. Hay también algunos que reciben la fe de una manera superficial, como si ésta sólo consistiese en palabras. La fe de éstos carece de raíz. Y por esto añade: "Y otra cayó sobre piedras, y cuando fue nacida, se secó, porque no tenía humedad".
Sea todo a la mayor gloria de Dios.
LecciónEn cuanto a mí ¡Dios me libre gloriarme si nos es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo es para mí un crucificado y yo un crucificado para el mundo! Porque nada cuenta ni la circuncisión, ni la incircuncisión, sino la creación nueva. Y para todos los que se sometan a esta regla, paz y misericordia, lo mismo que para el Israel de Dios. En adelante nadie me moleste, pues llevo sobre mi cuerpo las señales de Jesús. Hermanos, que la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén. Gálatas VI, 14-18
Evangelio Habiéndose congregado mucha gente, y viniendo a él de todas las ciudades, dijo en parábola: «Salió un sembrador a sembrar su simiente; y al sembrar, una parte cayó a lo largo del camino, fue pisada, y las aves del cielo se la comieron; otra cayó sobre piedra, y después de brotar, se secó, por no tener humedad; otra cayó en medio de abrojos, y creciendo con ella los abrojos, la ahogaron. Y otra cayó en tierra buena, y creciendo dio fruto centuplicado.» Dicho esto, exclamó: «El que tenga oídos para oír, que oiga.» Le preguntaban sus discípulos qué significaba esta parábola, y él dijo: «A vosotros se os ha dado el conocer los misterios del Reino de Dios; a los demás sólo en parábolas, para que viendo, no vean y, oyendo, no entiendan. «La parábola quiere decir esto: La simiente es la Palabra de Dios. Los de a lo largo del camino, son los que han oído; después viene el diablo y se lleva de su corazón la Palabra, no sea que crean y se salven. Los de sobre piedra son los que, al oír la Palabra, la reciben con alegría; pero éstos no tienen raíz; creen por algún tiempo, pero a la hora de la prueba desisten. Lo que cayó entre los abrojos, son los que han oído, pero a lo largo de su caminar son ahogados por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y no llegan a madurez. Lo que en buena tierra, son los que, después de haber oído, conservan la Palabra con corazón bueno y recto, y dan fruto con perseverancia. Lucas VIII, 4-15
Catena Aurea
Teofilacto
Lo que David había predicho de la persona de Jesucristo "Abriré mi boca en parábolas" ( Sal 77,2), lo cumple aquí el Señor. Por esto se dice: "Y como hubiese concurrido un crecido número de pueblo, y acudiesen solícitos a El de las ciudades, dijo por semejanza". El Señor hablaba por medio de parábolas primeramente para que le oyesen con más atención, porque acostumbraban los hombres a ejercitarse en las cosas oscuras, menospreciando las más claras. En segundo lugar, para que los indignos no comprendiesen lo que se les decía místicamente.
Orígenes
Por esto se dice terminantemente: "Y como hubiese concurrido un crecido número y acudiesen de las ciudades", etc. No son muchos, sino pocos, los que andan por el camino estrecho y los que encuentran el camino que conduce a la vida. Por esto dice San Mateo ( Mt 13), que fuera de la casa enseñaba por medio de parábolas, pero que explicaba estas mismas a sus discípulos, cuando se encontraban dentro.
San Cirilo
Todo camino es árido e inculto en cierto sentido, porque es pisado por todos y ninguna semilla puede desarrollarse en él. Así, en los que tienen su corazón indócil, no pueden penetrar las divinas enseñanzas ni germinar la alabanza de las virtudes. Estos son el camino frecuentado por los espíritus inmundos. Hay también algunos que reciben la fe de una manera superficial, como si ésta sólo consistiese en palabras. La fe de éstos carece de raíz. Y por esto añade: "Y otra cayó sobre piedras, y cuando fue nacida, se secó, porque no tenía humedad".
Sea todo a la mayor gloria de Dios.
Santo Evangelio del Día 18 de septiembre
https://santoevangeliodia.blogspot.com/2026/09/santo-evangelio-del-dia-18-de-septiembre.html
SAN JOSÉ DE CUPERTINO,Confesor
Fiesta doble(ornamentos blancos)
Conm. Miércoles de las Témporas de Septiembre
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SAN JOSÉ DE CUPERTINO,Confesor
Fiesta doble(ornamentos blancos)
Conm. Miércoles de las Témporas de Septiembre
Armémonos, revistiendo por coraza la fe y la caridad,y por casco la esperanza de la salvación.(1 Tesalonicences 5, 8)
LecciónHermanos: Si hablare las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe. Aunque tuviera el don de profecía, y conociera todos los misterios y toda la ciencia; aunque tuviera plenitud de fe como para trasladar montañas, si no tengo caridad, nada soy. Aunque repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo caridad, nada me aprovecha. La caridad es paciente, es servicial; la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe; es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta. La caridad no acaba nunca. Desaparecerán las profecías. Cesarán las lenguas. Desaparecerá la ciencia. I Cor. XII, 1-8
EvangelioEn aquel tiempo. Hablaba Jesús a los príncipes de los sacerdotes y a los fariseos por parábolas, diciendo: «El Reino de los Cielos es semejante a un rey que celebró el banquete de bodas de su hijo. Envió sus siervos a llamar a los invitados a la boda, pero no quisieron venir. Envió todavía otros siervos, con este encargo: Decid a los invitados: “Mirad, mi banquete está preparado, se han matado ya mis novillos y animales cebados, y todo está a punto; venid a la boda.” Pero ellos, sin hacer caso, se fueron el uno a su campo, el otro a su negocio; y los demás agarraron a los siervos, los escarnecieron y los mataron. Se airó el rey y, enviando sus tropas, dio muerte a aquellos homicidas y prendió fuego a su ciudad. Entonces dice a sus siervos: “La boda está preparada, pero los invitados no eran dignos. Id, pues, a los cruces de los caminos y, a cuantos encontréis, invitadlos a la boda.” Los siervos salieron a los caminos, reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala de bodas se llenó de comensales. «Entró el rey a ver a los comensales, y al notar que había allí uno que no tenía traje de boda, le dice: “Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de boda?” Él se quedó callado. Entonces el rey dijo a los sirvientes: “Atadle de pies y manos, y echadle a las tinieblas de fuera; allí será el llanto y el rechinar de dientes.” Porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.»Mt. XXII, 1-14
Catena Aurea
San Gregorio Magno, homiliae in Evangelia, 38
Aquí se infiere a la Iglesia presente, por medio de las nupcias, pero allí se refiere, por medio de la cena, al convite último y eterno. Porque en éste entran algunos de los que han de salir, pero de aquél no saldrá ya el que una vez haya entrado. Y si alguno cree que esto viene a ser lo mismo, vea que San Lucas pasó en silencio lo que dijo San Mateo refiriéndose a aquel que no había entrado con el vestido nupcial. No obsta que por medio del primero se entienda la cena, por medio del segundo, la comida; porque cuando se almorzaba todos los días a la hora nona entre los antiguos, el almuerzo se llamaba cena.
Orígenes, homilia 20 in Matthaeum
El reino de los cielos es semejante, según quien allí reina, a un hombre rey; y según aquel con quien reina, al hijo del rey; según lo que hay en los estados del rey, es semejante a los siervos y a los convidados a las bodas, entre los que se encuentra también el ejército del rey. Y se añade: "a un hombre rey", para que como hombre hable a los hombres y gobierne a aquellos que no quieren ser gobernados por Dios. Pero entonces el reino de los cielos cesará de ser semejante a un hombre, porque cuando haya concluido el celo, la disputa y las demás pasiones, cesaremos también de andar como hombres, y lo veremos tal y como es; ahora lo vemos, no como es, sino como ha querido hacerse por nosotros.
San Hilario, in Matthaeum, 22
LecciónHermanos: Si hablare las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo caridad, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe. Aunque tuviera el don de profecía, y conociera todos los misterios y toda la ciencia; aunque tuviera plenitud de fe como para trasladar montañas, si no tengo caridad, nada soy. Aunque repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo caridad, nada me aprovecha. La caridad es paciente, es servicial; la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe; es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta. La caridad no acaba nunca. Desaparecerán las profecías. Cesarán las lenguas. Desaparecerá la ciencia. I Cor. XII, 1-8
EvangelioEn aquel tiempo. Hablaba Jesús a los príncipes de los sacerdotes y a los fariseos por parábolas, diciendo: «El Reino de los Cielos es semejante a un rey que celebró el banquete de bodas de su hijo. Envió sus siervos a llamar a los invitados a la boda, pero no quisieron venir. Envió todavía otros siervos, con este encargo: Decid a los invitados: “Mirad, mi banquete está preparado, se han matado ya mis novillos y animales cebados, y todo está a punto; venid a la boda.” Pero ellos, sin hacer caso, se fueron el uno a su campo, el otro a su negocio; y los demás agarraron a los siervos, los escarnecieron y los mataron. Se airó el rey y, enviando sus tropas, dio muerte a aquellos homicidas y prendió fuego a su ciudad. Entonces dice a sus siervos: “La boda está preparada, pero los invitados no eran dignos. Id, pues, a los cruces de los caminos y, a cuantos encontréis, invitadlos a la boda.” Los siervos salieron a los caminos, reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala de bodas se llenó de comensales. «Entró el rey a ver a los comensales, y al notar que había allí uno que no tenía traje de boda, le dice: “Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de boda?” Él se quedó callado. Entonces el rey dijo a los sirvientes: “Atadle de pies y manos, y echadle a las tinieblas de fuera; allí será el llanto y el rechinar de dientes.” Porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.»Mt. XXII, 1-14
Catena Aurea
San Gregorio Magno, homiliae in Evangelia, 38
Aquí se infiere a la Iglesia presente, por medio de las nupcias, pero allí se refiere, por medio de la cena, al convite último y eterno. Porque en éste entran algunos de los que han de salir, pero de aquél no saldrá ya el que una vez haya entrado. Y si alguno cree que esto viene a ser lo mismo, vea que San Lucas pasó en silencio lo que dijo San Mateo refiriéndose a aquel que no había entrado con el vestido nupcial. No obsta que por medio del primero se entienda la cena, por medio del segundo, la comida; porque cuando se almorzaba todos los días a la hora nona entre los antiguos, el almuerzo se llamaba cena.
Orígenes, homilia 20 in Matthaeum
El reino de los cielos es semejante, según quien allí reina, a un hombre rey; y según aquel con quien reina, al hijo del rey; según lo que hay en los estados del rey, es semejante a los siervos y a los convidados a las bodas, entre los que se encuentra también el ejército del rey. Y se añade: "a un hombre rey", para que como hombre hable a los hombres y gobierne a aquellos que no quieren ser gobernados por Dios. Pero entonces el reino de los cielos cesará de ser semejante a un hombre, porque cuando haya concluido el celo, la disputa y las demás pasiones, cesaremos también de andar como hombres, y lo veremos tal y como es; ahora lo vemos, no como es, sino como ha querido hacerse por nosotros.
San Hilario, in Matthaeum, 22
Se dice con razón que estas bodas ya han sido celebradas por el Padre, porque esta unión de la eternidad, y los desposorios del nuevo cuerpo, se han consumado ya por medio de Jesucristo.Prosigue: "Y envió sus siervos a llamar a los convidados a las bodas, mas no quisieron venir".
Sea todo a la mayor gloria de Dios.
Sea todo a la mayor gloria de Dios.
Santo Evangelio del Día 19 de septiembre
https://santoevangeliodia.blogspot.com/2026/09/santo-evangelio-del-dia-19-de-septiembre.html
SAN JENARO, Obispoy sus compañeros,Mártires
† martirizado hacia el año 305 en Nápoles, Italia
Doble
(ornamentos encarnados)
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SAN JENARO, Obispoy sus compañeros,Mártires
† martirizado hacia el año 305 en Nápoles, Italia
Doble
(ornamentos encarnados)
No sé de dónde sois, apartaos de Mí,todos vosotros obradores de iniquidad.Allí será el llanto y el rechinar de dientes.(Lucas 13, 27-28)
LecciónEsto dice el Señor: Convertid a mí de todo vuestro corazón, con ayuno, con llantos, con lamentos.» Desgarrad vuestro corazón y no vuestros vestidos, volved a Yahveh vuestro Dios, porque él es clemente y compasivo, tardo a la cólera, rico en amor, y se ablanda ante la desgracia. ¡Quién sabe si volverá y se ablandará, y dejará tras sí una bendición, oblación y libación a Yahveh vuestro Dios! ¡Tocad el cuerno en Sión, promulgad un ayuno, llamad a concejo, congregad al pueblo, convocad la asamblea, reunid a los ancianos, congregad a los pequeños y a los niños de pecho! Deje el recién casado su alcoba y la recién casada su tálamo. Entre el vestíbulo y el altar lloren los sacerdotes, ministros de Yahveh, y digan: «¡Perdona, Yahveh, a tu pueblo, y no entregues tu heredad al oprobio a la irrisión de las naciones! ¿Por qué se ha de decir entre los pueblos: ¿Dónde está su Dios?» Y Yahveh se llenó de celo por su tierra, y tuvo piedad de su pueblo. Respondió Yahveh y dijo a su pueblo: «He aquí que yo os envío grano, mosto y aceite virgen: os hartaréis de ello, y no os entregaré más al oprobio de las naciones. Joel II, 12-19
EvangelioEn aquel tiempo: Estando Jesús sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a él algunos de sus discípulos, y le preguntaron en secreto: «Dinos cuándo sucederá eso, y cuál será la señal de tu venida y del fin del mundo.» Jesús les respondió: «Mirad que no os engañe nadie. Porque vendrán muchos usurpando mi nombre y diciendo: “Yo soy el Cristo”, y engañarán a muchos. Oiréis también hablar de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado, no os alarméis! Porque eso es necesario que suceda, pero no es todavía el fin. Pues se levantará nación contra nación y reino contra reino, y habrá en diversos lugares hambre y terremotos. Todo esto será el comienzo de los dolores de alumbramiento. «Entonces os entregarán a la tortura y os matarán, y seréis odiados de todas las naciones por causa de mi nombre. Muchos se escandalizarán entonces y se traicionarán y odiarán mutuamente. Surgirán muchos falsos profetas, que engañarán a muchos. Y al crecer cada vez más la iniquidad, la caridad de la mayoría se enfriará. Pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará. Mt XXIV, 3-13
Catena Aurea
San Jerónimo
Le preguntan tres cosas. Primera, cuándo sería destruida Jerusalén, diciendo: "Dinos, ¿Cuándo serán estas cosas?" En segundo lugar, en qué tiempo vendría Jesucristo, y por eso le dicen: "¿Y qué señal habrá de tu venida?" En tercer lugar, en qué tiempo sucederá la conclusión del mundo. Por esto dicen: "Y de la consumación del siglo".
San Agustín, Epistola, 199, 25
Preguntando los discípulos, contestó el Señor diciéndoles aquellas cosas que habían de suceder con el tiempo, ya acerca de la destrucción de Jerusalén, que dio motivo a su pregunta; ya acerca de su venida por medio de su Iglesia, por la que no cesará de venir, hasta el fin, como se ve todos los días que viene a los suyos, porque todos los días nacen miembros suyos; ya acerca del último día en que vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Manifestando las señales que habrán de preceder a estas tres cosas, como debe decirse algo de estas tres señales, debemos evitar con cuidado referir a unos sucesos lo que se refiere a otros.
Orígenes, in Matthaeum, 28
¿Pero de qué modo sería odiado el pueblo de Cristo, aun por los habitantes en los últimos extremos de la tierra? A no ser que alguno diga que ha sido dicho por exageración todos, por muchos. Pero se plantea otra cuestión respecto de las palabras: "Entonces os entregarán". Se comprende desde luego la verdad. Porque antes que sucediesen estas cosas los cristianos ya sufrían tribulaciones. Pero alguno responderá, que entonces los cristianos sufrirían tribulaciones mayores que nunca. Desean generalmente los que viven en tiempo de mayores calamidades, examinar sus causas, y
LecciónEsto dice el Señor: Convertid a mí de todo vuestro corazón, con ayuno, con llantos, con lamentos.» Desgarrad vuestro corazón y no vuestros vestidos, volved a Yahveh vuestro Dios, porque él es clemente y compasivo, tardo a la cólera, rico en amor, y se ablanda ante la desgracia. ¡Quién sabe si volverá y se ablandará, y dejará tras sí una bendición, oblación y libación a Yahveh vuestro Dios! ¡Tocad el cuerno en Sión, promulgad un ayuno, llamad a concejo, congregad al pueblo, convocad la asamblea, reunid a los ancianos, congregad a los pequeños y a los niños de pecho! Deje el recién casado su alcoba y la recién casada su tálamo. Entre el vestíbulo y el altar lloren los sacerdotes, ministros de Yahveh, y digan: «¡Perdona, Yahveh, a tu pueblo, y no entregues tu heredad al oprobio a la irrisión de las naciones! ¿Por qué se ha de decir entre los pueblos: ¿Dónde está su Dios?» Y Yahveh se llenó de celo por su tierra, y tuvo piedad de su pueblo. Respondió Yahveh y dijo a su pueblo: «He aquí que yo os envío grano, mosto y aceite virgen: os hartaréis de ello, y no os entregaré más al oprobio de las naciones. Joel II, 12-19
EvangelioEn aquel tiempo: Estando Jesús sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a él algunos de sus discípulos, y le preguntaron en secreto: «Dinos cuándo sucederá eso, y cuál será la señal de tu venida y del fin del mundo.» Jesús les respondió: «Mirad que no os engañe nadie. Porque vendrán muchos usurpando mi nombre y diciendo: “Yo soy el Cristo”, y engañarán a muchos. Oiréis también hablar de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado, no os alarméis! Porque eso es necesario que suceda, pero no es todavía el fin. Pues se levantará nación contra nación y reino contra reino, y habrá en diversos lugares hambre y terremotos. Todo esto será el comienzo de los dolores de alumbramiento. «Entonces os entregarán a la tortura y os matarán, y seréis odiados de todas las naciones por causa de mi nombre. Muchos se escandalizarán entonces y se traicionarán y odiarán mutuamente. Surgirán muchos falsos profetas, que engañarán a muchos. Y al crecer cada vez más la iniquidad, la caridad de la mayoría se enfriará. Pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará. Mt XXIV, 3-13
Catena Aurea
San Jerónimo
Le preguntan tres cosas. Primera, cuándo sería destruida Jerusalén, diciendo: "Dinos, ¿Cuándo serán estas cosas?" En segundo lugar, en qué tiempo vendría Jesucristo, y por eso le dicen: "¿Y qué señal habrá de tu venida?" En tercer lugar, en qué tiempo sucederá la conclusión del mundo. Por esto dicen: "Y de la consumación del siglo".
San Agustín, Epistola, 199, 25
Preguntando los discípulos, contestó el Señor diciéndoles aquellas cosas que habían de suceder con el tiempo, ya acerca de la destrucción de Jerusalén, que dio motivo a su pregunta; ya acerca de su venida por medio de su Iglesia, por la que no cesará de venir, hasta el fin, como se ve todos los días que viene a los suyos, porque todos los días nacen miembros suyos; ya acerca del último día en que vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Manifestando las señales que habrán de preceder a estas tres cosas, como debe decirse algo de estas tres señales, debemos evitar con cuidado referir a unos sucesos lo que se refiere a otros.
Orígenes, in Matthaeum, 28
¿Pero de qué modo sería odiado el pueblo de Cristo, aun por los habitantes en los últimos extremos de la tierra? A no ser que alguno diga que ha sido dicho por exageración todos, por muchos. Pero se plantea otra cuestión respecto de las palabras: "Entonces os entregarán". Se comprende desde luego la verdad. Porque antes que sucediesen estas cosas los cristianos ya sufrían tribulaciones. Pero alguno responderá, que entonces los cristianos sufrirían tribulaciones mayores que nunca. Desean generalmente los que viven en tiempo de mayores calamidades, examinar sus causas, y
tener motivo de hablar. Por lo tanto, es consiguiente que como los hombres habían de dejar el culto de los falsos dioses, por la multitud de cristianos que habría, diríase que éstos eran la causa de las guerras, hambres y pestes y también de los terremotos; por esta razón la Iglesia ha sufrido grandes persecuciones.
Sea todo a la mayor gloria de Dios.
Sea todo a la mayor gloria de Dios.
Santo Evangelio del Día 20 de septiembre
https://santoevangeliodia.blogspot.com/2026/09/santo-evangelio-del-dia-20-de-septiembre.html
DOMINGO XVII DESPUÉS DE PENTECOSTÉS
Doble(ornamentos verdes)
Commemoratio: San Eustaquio y Compañeros, Mártires
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DOMINGO XVII DESPUÉS DE PENTECOSTÉS
Doble(ornamentos verdes)
Commemoratio: San Eustaquio y Compañeros, Mártires
"Acuerdate Señor de tu alianza y no tengas perpetuamente en el olvido a tus pobres criaturas."(Salmos LXIII, 20)
Lección
Os exhorto, pues, yo, preso por el Señor, a que viváis de una manera digna de la vocación con que habéis sido llamados, con toda humildad, mansedumbre y paciencia, soportándoos unos a otros por amor, poniendo empeño en conservar la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz. Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos. Eph IV.1-6
EvangelioEn aquel tiempo: Se acercaron a Jesús los fariseos y uno de ellos, Doctor de la Ley, le preguntó con ánimo de ponerle a prueba: Maestro, ¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley? Él le dijo: Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas. Estando aún reunidos los fariseos, Jesús les propuso esta cuestión: “¿Qué pensáis del Cristo? ¿De quién es hijo?” Dijéronle “de David”. Replicó Él “¡Cómo, entonces, David (inspirado), por el Espíritu, lo llama “Señor”, cuando dice: “El Señor dijo a mi Señor: Sientate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos bajo tus pies”? Si David lo llama “Señor” ¿cómo es su hijo? Y nadie pudo responderle nada, y desde ese día nadie osó más proponerle cuestiones.
Mateo XXII, 34-46
Catena Aurea
San Agustín, de consensu evangelistarum, 2,73No llame la atención que San Mateo diga aquí que hubo un tentador que interrogó a Jesús. San Marcos omite esta parte, pero al final del pasaje concluye diciendo que el Señor Jesús le dijo con toda sabiduría: "No estás lejos del reino de Dios" ( Mt 12,34). Pues puede suceder muy bien que, aun cuando alguien se aproxime al Señor con intención de tentarlo, obtenga de El una respuesta que le aproveche. Y verdaderamente no debemos mirar a la tentación como mala e hija de uno que quiere engañar a su enemigo, sino más bien como causa con que se quiere examinar a quien no se conoce; no en vano está escrito: "Que el que cree fácilmente, es porque tiene un alma ligera" ( Ecle 18,4). Lo que pregunta, es lo que se dice a continuación: "Maestro, ¿cuál es el grande mandamiento de la ley?"
San JerónimoNo le pregunta acerca de los mandamientos, sino cuál sea el mandato primero y más grande. Porque como todo lo que Dios manda es grande, cualquier cosa que responda servirá para calumniarle.
Orígenes, homilia 23 in MatthaeumCon todo tu corazón, esto es, con toda tu memoria, todas tus acciones y todos tus deseos. Con toda tu alma, esto es, que estén preparados a ofrecerla por la gloria de Dios. Con toda tu inteligencia, esto es, no profiriendo más que lo que pertenezca a Dios. Y ve si puedes someter tu corazón a tu entendimiento por medio del cual conocemos las cosas inteligibles; también tu inteligencia, para manifestarlas, pues con ella las explicamos todas. Por cada una de estas cosas que se dan a conocer, como que crecemos y avanzamos en nuestra mente.Si el Señor, no hubiese contestado al fariseo que le tentaba, podríamos creer que un mandamiento no es mayor que el otro. Pero el Señor le responde: "Este es el mayor y el primer mandamiento"; en lo que comprendemos que hay diferencia entre los mandamientos, que hay uno mayor y otros inferiores hasta el último. Le responde el Señor, no sólo que éste es el mandamiento grande, sino también el primero: no según el orden con que está escrito, sino según su mayor importancia. Unicamente reconocen la magnificencia y el primado de este mandamiento, aquellos que no sólo aman al Señor su Dios, sino que también le aman con aquellas tres condiciones, a saber: con todo su corazón, con toda su alma y con todo su entendimiento. Le enseñó que no sólo es grande y el primero, sino que también tiene un segundo que se parece a
Lección
Os exhorto, pues, yo, preso por el Señor, a que viváis de una manera digna de la vocación con que habéis sido llamados, con toda humildad, mansedumbre y paciencia, soportándoos unos a otros por amor, poniendo empeño en conservar la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz. Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos. Eph IV.1-6
EvangelioEn aquel tiempo: Se acercaron a Jesús los fariseos y uno de ellos, Doctor de la Ley, le preguntó con ánimo de ponerle a prueba: Maestro, ¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley? Él le dijo: Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas. Estando aún reunidos los fariseos, Jesús les propuso esta cuestión: “¿Qué pensáis del Cristo? ¿De quién es hijo?” Dijéronle “de David”. Replicó Él “¡Cómo, entonces, David (inspirado), por el Espíritu, lo llama “Señor”, cuando dice: “El Señor dijo a mi Señor: Sientate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos bajo tus pies”? Si David lo llama “Señor” ¿cómo es su hijo? Y nadie pudo responderle nada, y desde ese día nadie osó más proponerle cuestiones.
Mateo XXII, 34-46
Catena Aurea
San Agustín, de consensu evangelistarum, 2,73No llame la atención que San Mateo diga aquí que hubo un tentador que interrogó a Jesús. San Marcos omite esta parte, pero al final del pasaje concluye diciendo que el Señor Jesús le dijo con toda sabiduría: "No estás lejos del reino de Dios" ( Mt 12,34). Pues puede suceder muy bien que, aun cuando alguien se aproxime al Señor con intención de tentarlo, obtenga de El una respuesta que le aproveche. Y verdaderamente no debemos mirar a la tentación como mala e hija de uno que quiere engañar a su enemigo, sino más bien como causa con que se quiere examinar a quien no se conoce; no en vano está escrito: "Que el que cree fácilmente, es porque tiene un alma ligera" ( Ecle 18,4). Lo que pregunta, es lo que se dice a continuación: "Maestro, ¿cuál es el grande mandamiento de la ley?"
San JerónimoNo le pregunta acerca de los mandamientos, sino cuál sea el mandato primero y más grande. Porque como todo lo que Dios manda es grande, cualquier cosa que responda servirá para calumniarle.
Orígenes, homilia 23 in MatthaeumCon todo tu corazón, esto es, con toda tu memoria, todas tus acciones y todos tus deseos. Con toda tu alma, esto es, que estén preparados a ofrecerla por la gloria de Dios. Con toda tu inteligencia, esto es, no profiriendo más que lo que pertenezca a Dios. Y ve si puedes someter tu corazón a tu entendimiento por medio del cual conocemos las cosas inteligibles; también tu inteligencia, para manifestarlas, pues con ella las explicamos todas. Por cada una de estas cosas que se dan a conocer, como que crecemos y avanzamos en nuestra mente.Si el Señor, no hubiese contestado al fariseo que le tentaba, podríamos creer que un mandamiento no es mayor que el otro. Pero el Señor le responde: "Este es el mayor y el primer mandamiento"; en lo que comprendemos que hay diferencia entre los mandamientos, que hay uno mayor y otros inferiores hasta el último. Le responde el Señor, no sólo que éste es el mandamiento grande, sino también el primero: no según el orden con que está escrito, sino según su mayor importancia. Unicamente reconocen la magnificencia y el primado de este mandamiento, aquellos que no sólo aman al Señor su Dios, sino que también le aman con aquellas tres condiciones, a saber: con todo su corazón, con toda su alma y con todo su entendimiento. Le enseñó que no sólo es grande y el primero, sino que también tiene un segundo que se parece a
éste. Por esto sigue: "Y el segundo semejante es a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo". Por lo tanto, si el que ama la iniquidad aborrece su alma ( Sal 10,6), claro está que no ama a su prójimo como a sí mismo, porque ni aun a sí mismo se ama.
San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 71,2
Primero había interrogado a sus discípulos, sobre qué decían otros del Cristo, y ahora les pregunta qué es lo que ellos dicen. Pero a éstos no les preguntaba del mismo modo, porque hubiesen dicho que era seductor y malo, como a El le consideraban, porque le creían únicamente hombre, le dijeron que era hijo de David. Y esto es lo que sigue: "Dícenle: de David". Y el Salvador, reprendiendo esto, cita al Profeta, manifestando su dominio y la propiedad de la filiación y el testimonio de autoridad procedente del Padre; por esto añade: "Díceles: ¿pues cómo David, en espíritu, lo llama Señor, diciendo: Dijo el Señor a mi Señor?", etc.
San Jerónimo
Esta pregunta nos aprovecha hasta hoy contra los judíos; porque los que dicen que el Cristo ha de venir, afirman que es un simple hombre, aunque Santo, de la descendencia de David. Preguntémosles, por lo tanto, como nos enseñó el Señor: si es únicamente hombre, y tan sólo hijo de David, ¿cómo es que David le llama su Señor? Los judíos, para desvanecer la verdad de la pregunta, forjan muchas frivolidades asegurando que procedía de Abraham, cuyo hijo fue Damasco Eliezer ( Gén 14 y 15), y acerca de su persona está escrita en el Salmo, que después de la muerte de los cinco reyes, el Señor Dios había dicho a Abraham: "Siéntate a mi derecha hasta que ponga", etc. Preguntémosles cómo dijo a Abraham, lo que sigue: de qué modo habría sido engendrado Abraham antes que Lucifer, y cómo hubiese sido sacerdote, según el orden de Melquisedec, por quien Melquisedec habría ofrecido el pan y el vino, y de quien además habría recibido los diezmos del botín.
Orígenes, homilia 23 in Matthaeum
Si la pregunta de los fariseos hubiese sido hija del deseo de saber nunca les hubiese propuesto tales cuestiones para que no volvieran a atreverse a preguntar.
Sea todo a la mayor gloria de Dios.
San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 71,2
Primero había interrogado a sus discípulos, sobre qué decían otros del Cristo, y ahora les pregunta qué es lo que ellos dicen. Pero a éstos no les preguntaba del mismo modo, porque hubiesen dicho que era seductor y malo, como a El le consideraban, porque le creían únicamente hombre, le dijeron que era hijo de David. Y esto es lo que sigue: "Dícenle: de David". Y el Salvador, reprendiendo esto, cita al Profeta, manifestando su dominio y la propiedad de la filiación y el testimonio de autoridad procedente del Padre; por esto añade: "Díceles: ¿pues cómo David, en espíritu, lo llama Señor, diciendo: Dijo el Señor a mi Señor?", etc.
San Jerónimo
Esta pregunta nos aprovecha hasta hoy contra los judíos; porque los que dicen que el Cristo ha de venir, afirman que es un simple hombre, aunque Santo, de la descendencia de David. Preguntémosles, por lo tanto, como nos enseñó el Señor: si es únicamente hombre, y tan sólo hijo de David, ¿cómo es que David le llama su Señor? Los judíos, para desvanecer la verdad de la pregunta, forjan muchas frivolidades asegurando que procedía de Abraham, cuyo hijo fue Damasco Eliezer ( Gén 14 y 15), y acerca de su persona está escrita en el Salmo, que después de la muerte de los cinco reyes, el Señor Dios había dicho a Abraham: "Siéntate a mi derecha hasta que ponga", etc. Preguntémosles cómo dijo a Abraham, lo que sigue: de qué modo habría sido engendrado Abraham antes que Lucifer, y cómo hubiese sido sacerdote, según el orden de Melquisedec, por quien Melquisedec habría ofrecido el pan y el vino, y de quien además habría recibido los diezmos del botín.
Orígenes, homilia 23 in Matthaeum
Si la pregunta de los fariseos hubiese sido hija del deseo de saber nunca les hubiese propuesto tales cuestiones para que no volvieran a atreverse a preguntar.
Sea todo a la mayor gloria de Dios.
Santo Evangelio del Día 21 de septiembre
https://santoevangeliodia.blogspot.com/2026/09/santo-evangelio-del-dia-21-de-septiembre.html
SAN MATEO,Apóstol y Evangelista
Patrono de los contadores; banqueros; oficiales de aduana; asistentes financieros; corredores de bolsa; recaudadores de impuestos;guardias de seguridad; fuerzas de seguridad.
Doble de segunda clase
(ornamentos encarnados)
Conm. Sábado de las Témporas de Septiembre
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SAN MATEO,Apóstol y Evangelista
Patrono de los contadores; banqueros; oficiales de aduana; asistentes financieros; corredores de bolsa; recaudadores de impuestos;guardias de seguridad; fuerzas de seguridad.
Doble de segunda clase
(ornamentos encarnados)
Conm. Sábado de las Témporas de Septiembre
Jesús vio a un hombre sentado en el banco de los impuestos,llamado Mateo, y le dijo: Sígueme; y él, levantándose, lo siguió.(Mateo 9, 9)
LecciónEn cuanto a la forma de sus caras, era una cara de hombre, y los cuatro tenían cara de león a la derecha, los cuatro tenían cara de toro a la iquierda, y los cuatro tenían cara de águila. Sus alas estaban desplegadas hacia lo alto; cada uno tenía dos alas que se tocaban entre sí y otras dos que le cubrían el cuerpo;
y cada uno marchaba de frente; donde el espíritu les hacía ir, allí iban, y no se volvían en su marcha. Entre los seres había algo como brasas incandescentes, con aspecto de antorchas, que se movía entre los seres; el fuego despedía un resplandor, y del fuego salían rayos. Y los seres iban y venían con el aspecto del relámpago.Ezequiel I, 10-14
EvangelioEn aquél tiempo: Vió Jesús a un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: «Sígueme.» Él se levantó y le siguió. Y sucedió que estando él a la mesa en casa de Mateo, vinieron muchos publicanos y pecadores, y estaban a la mesa con Jesús y sus discípulos. Al verlo los fariseos decían a los discípulos: «¿Por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores?» Mas él, al oírlo, dijo: «No necesitan médico los que están fuertes sino los que están mal. Id, pues, a aprender qué significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.»Mateo IX, 9-13
Catena Aurea
San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 30,1
Cristo, después de haber hecho el milagro, partió de aquel lugar a fin de no encender más la envidia de los Judíos. Esta es la conducta que nosotros debemos observar. Jamás debemos tener empeño en continuar al lado de aquellos que nos tienden lazos y ponen trampas. Por eso se dice: "Y saliendo Jesús de aquel lugar (es decir, de donde había hecho el milagro), vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado en la recaudación de alcabalas".
San Jerónimo
Los otros evangelistas ( Mc 2 y Lc 5) no quisieron llamarle por respeto y por honor del mismo Mateo con el nombre con que vulgarmente era conocido, sino que le llamaron Leví, de suerte que tuvo dos nombres. Pero el mismo Mateo, atendiendo a aquello de Salomón: "el justo es acusador de sí mismo" ( Prov 18,17), se llama a sí mismo Mateo y publicano. Todos los que lean este proceder, deben deducir, que nadie debe desesperar de su salvación si ha dejado su mala vida, puesto que él fue mudado de repente de publicano en Apóstol.
San Agustín, de consensu evangelistarum, 2,26
Parece lo más probable que San Mateo habla aquí de su vocación recordando lo que antes había omitido, porque es probable que su llamamiento se verificó antes del sermón de la montaña, puesto que San Lucas coloca sobre la cima de la montaña a aquellos doce elegidos, a quienes llamó apóstoles ( Lc 6).
Sea todo a la mayor gloria de Dios.
LecciónEn cuanto a la forma de sus caras, era una cara de hombre, y los cuatro tenían cara de león a la derecha, los cuatro tenían cara de toro a la iquierda, y los cuatro tenían cara de águila. Sus alas estaban desplegadas hacia lo alto; cada uno tenía dos alas que se tocaban entre sí y otras dos que le cubrían el cuerpo;
y cada uno marchaba de frente; donde el espíritu les hacía ir, allí iban, y no se volvían en su marcha. Entre los seres había algo como brasas incandescentes, con aspecto de antorchas, que se movía entre los seres; el fuego despedía un resplandor, y del fuego salían rayos. Y los seres iban y venían con el aspecto del relámpago.Ezequiel I, 10-14
EvangelioEn aquél tiempo: Vió Jesús a un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: «Sígueme.» Él se levantó y le siguió. Y sucedió que estando él a la mesa en casa de Mateo, vinieron muchos publicanos y pecadores, y estaban a la mesa con Jesús y sus discípulos. Al verlo los fariseos decían a los discípulos: «¿Por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores?» Mas él, al oírlo, dijo: «No necesitan médico los que están fuertes sino los que están mal. Id, pues, a aprender qué significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.»Mateo IX, 9-13
Catena Aurea
San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 30,1
Cristo, después de haber hecho el milagro, partió de aquel lugar a fin de no encender más la envidia de los Judíos. Esta es la conducta que nosotros debemos observar. Jamás debemos tener empeño en continuar al lado de aquellos que nos tienden lazos y ponen trampas. Por eso se dice: "Y saliendo Jesús de aquel lugar (es decir, de donde había hecho el milagro), vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado en la recaudación de alcabalas".
San Jerónimo
Los otros evangelistas ( Mc 2 y Lc 5) no quisieron llamarle por respeto y por honor del mismo Mateo con el nombre con que vulgarmente era conocido, sino que le llamaron Leví, de suerte que tuvo dos nombres. Pero el mismo Mateo, atendiendo a aquello de Salomón: "el justo es acusador de sí mismo" ( Prov 18,17), se llama a sí mismo Mateo y publicano. Todos los que lean este proceder, deben deducir, que nadie debe desesperar de su salvación si ha dejado su mala vida, puesto que él fue mudado de repente de publicano en Apóstol.
San Agustín, de consensu evangelistarum, 2,26
Parece lo más probable que San Mateo habla aquí de su vocación recordando lo que antes había omitido, porque es probable que su llamamiento se verificó antes del sermón de la montaña, puesto que San Lucas coloca sobre la cima de la montaña a aquellos doce elegidos, a quienes llamó apóstoles ( Lc 6).
Sea todo a la mayor gloria de Dios.